Los niños tiranos. De Javier Urra
16 diciembre 2011El libro “Los niños tiranos” de Javier Urra, está dirigido tanto a padres que se encuentren en esta situación, como a aquellos que no la padecen. En este libro, el psicólogo y defensor del menor, Javier Urra trata sobre el tema de los menores que presentan un problema de conducta que preocupa tanto a los padres como a educadores y a terapeutas de la actualidad.
La identificación de las causas de este problema y la aplicación de límites a los hijos, constituyen la mejor forma de combatir esta actitud nociva.
Cómo es el niño tirano
La personalidad del niño tirano ya se perfila desde muy pequeño, es caprichoso, presenta déficit atencional e hiperactividad. Estos niños no sólo son opositores sistemáticos, sino que sienten placer al ocasionar daño a los demás para conseguir su objetivo. Son egoístas y egocéntricos, carecen de empatía y no tienen empacho en echarse a llorar a gritos en cualquier lugar.
La conducta del niño tirano en lugar de corregirse con el paso del tiempo, por el contrario, empeora.
Este proceso paulatino tiene un pronóstico desfavorable. Y aunque en la etapa adolescente puede confundirse con la típica y saludable rebeldía juvenil, nada tiene que ver con ésta. La tiranía infantil es una forma de violencia de género, pues casi siempre se desarrolla contra la madre. El joven puede llegar a golpear a su madre por razones desproporcionadas con su reacción. Cuando el pequeño dictador es un varón, el riesgo de que sea un golpeador de su pareja en la edad adulta, es muy grande.
Si bien esta condición es grave y preocupante, no se trata de una condición congénita, sino de una consecuencia de la educación recibida. Enseñar la empatía a nuestros hijos, es una forma de que aprendan a ponerse en el lugar del otro, para que puedan aprender a sentir compasión por los demás, que sepan perdonar y perdonarse.
Los grupos de riesgo para la tiranía infantil son las mujeres jefas de hogar, las que tienen parejas que no muestran una presencia significativa dentro del hogar. También aquellos padres que no se comunican con sus hijos, están negando un referente real a sus hijos, ni una educación apropiada.
Este problema se combate con una educación que permita que el niño conozca lo que es el sufrimiento, el esfuerzo, la carencia de apoyo. El niño debe aprender a socializar con los demás, se le deben poner límites, es preciso que aprenda a manejar la frustración y a moverse dentro de los límites que la sociedad le impone.


Cargando...
Hay (0) comentarios:
Aún no hay comentarios, se el primero!