otitis en los bebés

La otitis en los bebés

12 Junio 2009

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La otitis es la inflamación de alguna de las porciones del oído, y puede dividirse en dos tipos: externa, cuando la inflamación afecta al conducto auditivo externo; y media, cuando afecta a la parte interior del tímpano. Puede ser ocasionada por una infección u otra causa.

Cuando existe acumulación de líquido o pus en el interior del oído, se denomina otitis serosa o supurada y tiene un carácter bastante grave.

Aspectos de la otitis en los bebés:

En los bebés, la otitis externa es muy rara, y puede estar ocasionada por el agua del baño que penetra en el conducto del oído e irrite la piel. Otro motivo es la infestación de un folículo piloso en la zona.

Las otitis medias se producen cuando aumenta la presión dentro del oído medio, y que puede ser causado por:

• Inflamación de las mucosas durante el resfrío, donde se presenta obstrucción de la trompa de Eustaquio, con el pasaje de moco al oído medio.

• Cuando el bebé toma biberón acostado, una pequeña porción de eche puede atravesar la trompa de Eustaquio, produciendo inflamación

Los indicadores de otitis en el bebé son: llanto, irritabilidad, inquietud, etc. El dolor que experimentan puede ser más o menos intenso, pero no son capaces de señalarlo o tocarse la zona, ya que experimentan dolor al hacerlo.

Pueden presentar fiebre, que será baja al comienzo, pero aumentará en la medida que la infección no sea tratada. También pueden aparecer síntomas sin relación aparente con los oídos, como vómitos, inapetencia, etc.

Cuando la infección es muy grande, puede darse la perforación del tímpano, del que emana líquido o pus. En este caso, es común que la perforación se cierre sola. Para aliviar el dolor, emplearemos paños calientes y algún analgésico.

En el caso de la otitis, conviene limpiar las secreciones de nariz, empleando suero fisiológico, para evitar que el moco obstaculice la trompa de Eustaquio.

No se debe medicar al bebé por cuenta propia, principalmente el uso de gotas para los oídos, pues suelen ser aceitosas, por tanto no se evaporan y permanecen mucho tiempo en el oído, propiciando un ambiente húmedo, que está contraindicado en el caso de la infección de oído. Además, si el médico necesita auscultar el tímpano, las gotas no se lo permiten. La mayoría de las otitis se recuperan sin la intervención de los antibióticos. En todo caso, siempre es necesario consultar con el médico, para que indique si es necesaria otra medicación.

Algunos bebés experimentan repetidas veces otitis, lo que puede causarles la pérdida de la audición.

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