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Ictericia neonatal

Publicado por Isabel el 18 Febrero 2010 @ 21:24 en Salud | Sin Comentarios

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La ictericia neonatal es la presencia de una coloración amarillenta en la piel del bebé y en la zona blanca del globo ocular, ocasionada por la acumulación de bilirrubina en la sangre del recién nacido. Este trastorno se presenta en un alto porcentaje de recién nacidos, apareciendo la coloración a los pocos días del nacimiento. Por lo general, la ictericia desaparece por sí misma sin necesidad de tratamiento y sin producir ningún malestar o secuela en el bebé.

En los casos de bebés con ictericia grave, puede darse que los niveles de bilirrubina sean demasiado altos y ocasione algún tipo de daño cerebral.

Los niveles de bilirrubina suben normalmente en los bebés alrededor del tercer a quinto día de vida, es en estos momentos que se hace necesaria la vigilancia. En caso de que este índice suba demasiado, se puede dar tratamiento al bebé para controlarlo.

Los niveles de bilirrubina se miden mediante un análisis sanguíneo o por una prueba de piel.

Causas de la ictericia:

La ictericia es ocasionada por la acumulación de bilirrubina en sangre. La misma se produce cuando los glóbulos rojos mueren y se descomponen, cuando la hemoglobina se transforma en bilirrubina. El hígado es el encargado de la eliminación de la bilirrubina, convirtiéndola en una sustancia que es excretada en la defecación.

En los recién nacidos se da la muerte de un mayor número de glóbulos rojos que en etapas posteriores, por lo que se genera una cantidad muy superior de bilirrubina, la que el hígado del recién nacido no está en condiciones de procesar, por lo que termina acumulándose en la sangre. Dicha acumulación produce el color amarillo en la piel y la zona blanca de los ojos. Los bebés prematuros son más propensos a este trastorno debido a que su hígado está menos maduro que el de los otros bebés.

Este tipo de ictericia fisiológica debido a la inmadurez del hígado es el más común, y se da en recién nacidos amamantados, tanto como en los que son alimentados con fórmula. Esta ictericia suele desaparecer dentro de las dos semanas de vida, aunque en los bebés amamantados, puede durar más de tres semanas.

Hay otros tipos de ictericia que se originan en ciertos trastornos, donde la ictericia aparece en las primeras 24 horas de vida, estos casos pueden representar un riesgo alto para el bebé. Por ejemplo, cuando el bebé presenta incompatibilidad sanguínea con la madre, esto ocasiona una rápida muerte de los glóbulos rojos y consecuentemente la ictericia.

Otras causas pueden ser algunos problemas en el sistema digestivo del bebé, desórdenes genéticos, infecciones, también pueden ocasionarlo moretones graves que el bebé hubiera recibido durante el parto. Estos bebés tienen mayores posibilidades de necesitar un tratamiento reductor de la bilirrubina, que los que padecen ictericia fisiológica. Si los niveles de bilirrubina son muy altos, la misma puede llegar al cerebro causando daños de importancia.

Los bebés amamantados son más propensos a desarrollar ictericia, aunque este trastorno se da mayoritariamente en bebés que no están correctamente alimentados, por carecer de nutrientes y sufrir deshidratación. Por esto es necesario que los recién nacidos sean amamantados al menos ocho veces al día, para que el nivel de bilirrubina se mantenga bajo.

Síntomas de la ictericia neonatal:

La coloración amarillenta suele aparecer primero en la cara y luego en la zona blanca de los ojos. Los padres pueden detectar la ictericia observando al bebé bajo luz fluorescente o bajo la luz natural, en este caso, deben consultar con el médico.

La mayor parte de los bebés que tienen ictericia se alimenta y duermen normalmente, y se muestran alertas.

Es necesario consultar al médico de urgencia, cuando:
- Es difícil despertar al bebé
- Se ve muy amarillo
- No presenta interés para alimentarse
- Muestra flojedad o rigidez (o ambas alternadas)
- Arquea la espalda o el cuello hacia atrás
- Tiene fiebre o llanto agudo
- Realiza movimientos raros con los ojos

En estos casos, el bebé puede presentar niveles de bilirrubina muy elevados, lo que podría ocasionar una forma de daño cerebral denominada querníctero.

Este daño cerebral puede provocar parálisis cerebral atetoide (que se caracteriza por temblores incontrolables o contorsiones de la cara, el cuerpo y las extremidades), problemas de visión, pérdida de la audición y ocasionalmente retardo mental.

Para la ictericia moderada, se recomienda aumentar la frecuencia en la alimentación, lo que provocará mayores deposiciones, contribuyendo a disminuir el nivel de bilirrubina en sangre.

Existen tratamientos para evitar que los niveles de bilirrubina aumenten tanto. La fototerapia es un tratamiento que expone al bebé a luces blancas o azules que ayudan a transformar la bilirrubina en la sangre para su mejor eliminación.

Otro tratamiento es la transfusión de sustitución, que se realiza en los bebés que no responden a la fototerapia. Consiste en el reemplazo de la sangre del bebé por sangre con niveles bajos. Este tratamiento presenta algunos riesgos, como la aparición de infecciones y otras complicaciones. Por ello está indicado exclusivamente en casos de alto riesgo.

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