Amniocentesis
18 Enero 2010La amniocentesis es un estudio clínico prenatal que consiste en la extracción de una muestra del líquido amniótico que rodea al feto, para que sea examinado.
Este examen sirve para diagnosticar o descartar la presencia de problemas genéticos o defectos congénitos. Es el análisis más utilizado para el diagnóstico de los defectos congénitos cromosómicos y genéticos.
Hay otra prueba prenatala que es la muestra de vello coriónico, la que permite el diagnóstico de la mayoría de los defectos congénitos que pueden detectarse con una amniocentesis. La muestra de vello coriónico debe realizarse en una etapa inicial del embarazo que va entre la décima y la doceava semana, y la amniocentesis puede realizarse posteriormente, entre la quinceava y la vigésima semana. Pero la muestra de vello coriónico implica un riesgo mayor de provocar un aborto espontáneo que la amniocentesis.
Este estudio está indicado para las mujeres embarazadas que presentan alto riesgo de la presencia de defectos congénitos cromosómicos o genéticos, o de la presencia de ciertas malformaciones.
Indicación de amniocentesis:
Para la indicación de la amniocentesis, el médico debe tener en cuenta una serie de factores:
- Edad de la madre: el riesgo potencial de tener hijos con defectos congénitos aumenta con la edad. Este análisis se indica en mujeres mayores de 35 años. El trastorno que se da con mayor frecuencia es el síndrome de down (ocasionado por la presencia de un cromosoma extra).
- Existencia de un hijo o un embarazo anterior con defectos congénitos.
- Resultados anormales en pruebas de detección precoz. Estas pruevs de detección de defectos congénitos se pueden realizar en el primer o segundo trimestre. En el primer trimestre se realiza un análisis de sangre y un ultrasonido. Permite detectar síndrome de down o trisomía 18. En el segundo trimestre se hace un análisis de sangre que detecta los mismos problemas y defectos en el tubo neural.
- Antecedentes familiares: se recomienda a mujeres que tienen antecedentes familiares de defectos congénitos, trastornos genéticos, fibrosis quística o síndrome de cromosoma X frágil, o sus parejas los tienen.
La amniocentesis se realiza en el segundo trimestre, entre la quinceava y la vigésima semana. Está desestimada la amniocentesis temprana (semana 11 a 14) porque implica un riesgo mayor de aborto espontáneo.
Se puede realizar durante el tercer trimestre cuando existen infecciones uterinas, para determinar la madurez de los pulmones del feto, cuando se considera un parto prematuro. Se utiliza también para determinar la gravedad de la anemia, cuando hay fetos con incompatibilidad de Rh. Este análisis ayuda a que el médico determine precozmente la necesidad de una transfusión de sangre al feto en el momento del parto.
Procedimiento de la amniocentesis:
Para practicar la amniocentesis, primero se debe localizar al feto, placenta y sacos de líquido amniótico, mediante ultrasonido, para poder tomar la muestra.
A continuación, se limpia el abdomen de la mujer con una solución antibacteriana. Luego, el médico introduce la aguja por el abdomen hasta el útero, guiándose por el ultrasonido. Allí debe llegar hasta el saco amniótico para extraer el líquido y luego retira la aguja.
Se monitorean los latidos del feto después de tomar la muestra con el ultrasonido, para asegurarse de que sean normales.
El procedimiento completo lleva unos cuantos minutos. Se recomienda el reposo durante el resto del día después del examen, y evitar las tareas exigentes.
La prueba no causa dolores en general, pero pueden presentarse calambres o presión, cuando la aguja extrae el líquido.


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