Alimentación del bebé

Alimentación del lactante

10 junio 2009

alimentacion-del-lactante

Los expertos consideran que la mejor alimentación para el bebé es la leche materna, pues provee de todos los nutrientes que el niño necesita, así como de los anticuerpos que protegerán al bebé durante los primero meses de vida, mientras genera su propia batería de anticuerpos.

Entre los beneficios para el lactante, está el estrechamiento de los lazos afectivos con la madre.

Cuanto más temprano comience la lactancia, mayores serán los beneficios. El bebé sabe cómo mamar por instinto desde el momento de su nacimiento. Un bebé que comienza a mamar inmediatamente después del parto recibe el calostro materno, que es la primera leche que aparece durante los primeros cuatro días posparto. Es un líquido de color amarillento y sabor dulce, constituido por una gran cantidad de proteínas y sales minerales, que es el que proporciona la inmunidad contra alergias e infecciones.

Consejos para la alimentación del lactante:

La alimentación del lactante requiere de una serie de cuidados, para facilitar al bebé su acceso al alimento. Debemos asegurarnos de que el bebé llegue bien al pecho, de que su posición sea correcta, que no tenga el cuello doblado, ni girado, la cabeza debe estar alineada con el cuerpo.

Un indicio de que el bebé tiene hambre, es que, al rozar su mejilla, gira su cabeza abriendo la boca, por el reflejo de búsqueda. Esto facilita a ambos (bebé y madre), el amamantado. Cuando el bebé abre mucho la boca, podrá abracar la mayor parte de la areola y succiona mejor. Si está bien prendido del pecho, es menor la probabilidad de que se ocasionen grietas.

Los bebés no corren riesgo de ahogarse al mamar, por lo general, ya que la forma de su nariz se adapta bien a la función. En algunos casos excepcionales, será necesario apartar el pecho para que respire.

Ventajas de la alimentación del lactante:

La leche materna contiene todos los nutrientes necesarios para el correcto desarrollo del bebé, en las cantidades adecuadas para las primeras etapas.

Las grasas que contiene la leche materna son necesarias para el desarrollo cerebral del bebé. Las proteínas le aportan nutrientes para las células. Los hidratos de carbonos (transformados en azúcares), brindan energía y facilitan la absorción del calcio. Otras sustancias protegen al niño de alergias, infecciones en los oídos, diarreas, vómitos, etc.

Las enzimas favorecen el proceso digestivo. Su contenido de sales es muy bajo, por lo que no daña a los riñones. No se requieren suplementos vitamínicos, excepto la vitamina D. La calidad de la leche materna, satisface las necesidades del lactante hasta los cinco o seis meses de vida. Luego, será necesario aportarle otros nutrientes.

La madre también se beneficia de la lactancia, ya que con ella, consume aproximadamente 500 calorías diarias, lo que facilita la pérdida de peso. Contribuye a eliminar la grasa acumulada en la cintura y caderas, salvo que se coma en exceso.

La succión estimula las contracciones uterinas, lo que permite al útero recuperar su tamaño normal. También puede resultar una protección contra la aparición del cáncer de mama.

La lactancia tranquiliza al bebé y fortalece los lazos entre madre e hijo, brindando seguridad a la madre para el cuidado del bebé, y proporcionando ventajas psicológicas y emocionales.

Hay (0) comentarios:

Aún no hay comentarios, se el primero!

Dejar un comentario sobre el árticulo :

Los campos marcados con un * son obligatorios.





Escribe los caracteres tal y como aparecen en la imágen