Abuso de alcohol en el embarazo
10 Junio 2009

El consumo de alcohol en el embarazo puede tener graves consecuencias para la salud del bebé, por tanto evitarlo es la mejor manera de contribuir al desarrollo normal del embarazo.
Es recomendable que aquellas mujeres que desean quedar embarazadas, dejen de tomar alcohol, aún antes de procrear, principalmente en las dos últimas semanas del ciclo menstrual, pues interfiere con la fertilidad. También están contraindicadas para la preconcepción, las bebidas que contienen cafeína.
De todas formas, si se ha tomado algo de alcohol sin tener conocimiento del embarazo, cosa que suele ocurrir hasta el segundo mes, dicho consumo no tiene gran incidencia, pues es reducido y ocasional. Pero a partir de este momento, lo recomendable es reorganizar los hábitos de vida, y evitar el alcohol de cualquier tipo, para asegurarnos un embarazo saludable.
El consumo de alcohol durante el segundo y tercer mes del embarazo, incrementa los riesgos para la salud del bebé y las probabilidades de que sea hiperactivo.
En el caso de mujeres que beben mucho alcohol, hay muchas probabilidades de que el bebé padezca síndrome alcohólico fetal, además de problemas mentales y físicos.
El abuso del alcohol en el embarazo:
Muchas mujeres ni siquiera toleran la ingesta de alcohol durante este período, por lo que no tienen problema en abandonar su consumo.
En el caso de que la mujer beba alcohol en el embarazo, éste llegará rápidamente al feto, por vía sanguínea. El abuso en el consumo de bebidas alcohólicas puede causar diversos defectos congénitos al bebé, tanto mentales como físicos.
No existe un nivel de consumo de alcohol que se pueda considerar seguro durante el embarazo, tampoco luego, durante la lactancia.
Cuando una embarazada bebe, el alcohol llega al feto a través de la placenta. Como sus órganos no están desarrollados, la descomposición del alcohol se hace de una forma mucho más lenta que en el cuerpo de un adulto, lo que determina que la concentración de alcohol en la sangre del bebé, sea superior y se mantenga en esos niveles durante más tiempo, que lo que ocurre con la madre. Esto puede provocar daños irreversibles en el feto.
Las secuelas del síndrome de alcoholismo fetal pueden ser: retraso mental, trastornos del aprendizaje, trastornos emocionales o de conducta, malformaciones congénitas en el corazón y otros órganos, etc. Estos defectos también aparecen en otros niños que no padecen el síndrome.
El riesgo de aborto espontáneo se incrementa con el consumo de alcohol en el embarazo, también el de nacimientos prematuros, y de niños muertos.
El síndrome de alcoholismo fetal es la única causa de retardo mental que se puede evitar. Estos bebés son muy pequeños al nacer y durante su desarrollo, no suelen alcanzar un desarrollo completo. Sus facciones son características: ojos pequeños, labio superior delgado, carencia de pliegue entre la nariz y el labio superior.
Estos niños suele padecer malformaciones en el corazón y otros órganos. Su cerebro suele ser más pequeño de lo normal y con forma anormal y algún grado de retardo. Es muy común que tengan problemas de coordinación, escasa capacidad de concentración y problemas de conducta y emocionales.
Categorías : Embarazo, Mamá y Papá
Etiquetas : abuso alcohol, alcohol embarazo



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